miércoles, 18 de noviembre de 2009

Tuyos eran los ángeles de barro
que en mi calma nocturna había logrado
hacer a tu imagen, ¡fantasma soñadora!
Y me elevé cual un triste fantasma
con mirada y alas de silencio
en tu espacio de musa protectora.
Porque fui de barro y tú mis alas.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Como siempre un lujo leerte, tu manera de escribir tiene un sello particular y una garantia indudable.

Zita

Anónimo dijo...

"...musa protectora.
Porque fui de barro y tú mis alas. "

Tal vez con el subconsiente llamamos a nuestro destino.

R