domingo, 27 de diciembre de 2009

espacios conmutables

En estos los espacios conmutables,
¿quién aguarda?

Damos otra vuelta
a la manzana del alma
y llamamos
al portón de los silencios.

Nadie.

Sólo ausencias desatadas.

Inútiles palabras.

Líquido misterio
que desciende
en ríos
de aguas parcas.

Aguaceros
rencorosos
que reclaman
y devastan.

Nada impresa
en la cuenta infame
de un reloj de arenas
movedizas.

Débil mano.

Ojos sordos.

Risa absorta.

Vacío inconmutable
donde el último asalto a la razón
está pendiente.

No hay comentarios: