jueves, 28 de enero de 2010

ángeles de barro (II)

Primera voz:


—Yo lo vi primero: creía vivir, vivía el pasado,
dejaba transcurrir hosco el presente
sin mirar si un bosquejo de esta vida
brindaba cobijo al disidente;
si el dolor de funestos contratiempos
en el pecho llevaba acurrucado.
Mas blanca y transparente era la duda,
el creer consciente de su mente loca.
¡Demente, perversa… y compasiva!


Segunda voz:

—Yo lo vi primero: mi voz alimentó su sueño,
fui canto de sirenas desdichadas,
convulso despertar que un día
con silencios su mundo consternó
-¡ese mundo de oquedad que él era!-;
fue mi voz quien consignó el abismo
quien con vaho de lobos solitarios
su mente obnubilada guió segura,
no obstante su creer que no había nada.


Tercera voz:

—Yo lo vi primero: deseaba comprender
-no sé si vano impulso fuera-:
al ver su cuerpo despojado y solo
revuelto entre las sombras y el insomnio.
En pálida demencia asió la noche
posada a su lado displicente
cual bruma que la piel refuta,
no obstante esa firmeza compulsiva
de creer que al frente aún no había nada.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Gracias por el homenaje a Alí Primera, en medio de tanta mierda, es bueno recordar canciones de esperanza.

Gracias además por el link, fue un placer leer buena poesía, muy buena.

Saludos,
Balam pejpen

P.D. Por cierto ¿recuerdas...

Tan alta es su dignidad,
en la búsqueda del tiempo,
en que florezca la tierra
por los que han ido cayendo,
en que venga la alegría,
a lavar el sufrimiento.

josé manuel dijo...

Balam pejpen: lo más importa para un autor es que su obra continúe aún cuando él ya no esté aquí. Es el caso de Alí Primera y Víctor Jara, quien también tiene muy buenas canciones.

Un saludo afectuoso.