jueves, 25 de marzo de 2010

el lugar para un perro en la escalera (1)

1 in-esperanza

tengo mi corazón silencio, oscuro,
acurrucado en el fondo
de un cajón de piedras sin ventanas;

tengo mi corazón sin nombre, extraño,
recuerdo inverosímil de hoy y siempre;
y en él guardo mutismo y fantasmas;

ya no tiene lugar para otros ojos,
para echarse en la arena a oír gaviotas
o arrancar a los días los retoños;

ya no tiene lugar para otro gesto,
a la hora en que etéreas las tormentas
en convulsa penitencia, más se acercan.

1985

martes, 16 de marzo de 2010

cuatro aproximaciones a la palabra

i
¿Qué importa
si mi voz se cimbra
si te nombra;
si mis piernas tiemblan;
si mi sueño se despierta
y no duerme
si te siente?

ii
Allí, bajo el relieve sin color del día,
sobre el vértice pétreo de los labios,
una horda de palabras se revienta.

iii
Estalla la palabra y es su voz,
agria de luz, enredadera
en el pretil desnudo de tu oreja.

iv
Un último alarido nos convoca;
el reloj acelerado de las ansias
es el ancla que sujeta al viento.

miércoles, 10 de marzo de 2010

no todos los caminos

No todos los caminos
tienen nombre

hay pasos sin calle
ni escalera
que sin rumbo
llegan

no todos los caminos
son más yo
que tú

no importa que no estés
aquí
para saberlo

miércoles, 3 de marzo de 2010

poema anónimo

Ha de llegar la muerte en un momento,
vendrá para tomar lo que fue suyo
mas siempre le es negado.
Vendrá por mil caminos, silenciosa,
con un viento frío en las entrañas
y una risa brava e indomable
en las quijadas; su fuerza
desnuda es un desierto.
Sólo un nudo a su paso el horizonte.
Pero nunca la verás llegar, ¡ya no!,
inútiles serán los ojos;
tan sólo hay que temerla impunemente.
Porque el miedo es de nosotros, ¡y es terrible!,
anegamos con llanto los sepulcros.
No tenemos ganas ni valor
para mirar su frente,
¡y el rastro de su marcha es implacable!

1984