viernes, 23 de abril de 2010

el lugar para un perro en la escalera (6-7)

6
“¿Sabes lo que es para una mujer
ir siempre desnuda por la vida?
¿Sabes lo que es para una mujer
tirarse en el hueco de las noches
mientras yace allí junto a la cama
la cuna donde dormirá el presente?
¿Sabes lo que es para una mujer
andar sola las calles siempre jóvenes?
¿Sabes lo que es para una mujer
volver a casa con toda la ciudad vacía?”

Tomo tu mano y siento como tiembla;
terrible es el designio de los astros.

7
Esa paz de muerte,
¿quién no la siente perpetuarse
y clavar firme las uñas en el sexo?

El tiempo se enmohece
con el frío verde entre los hombros,
con el agua que resuma la cintura.

Si me acerco a veces un instante
es sólo para verla así de cerca,
pero luego echo a correr, demente.

1985

lunes, 12 de abril de 2010

el lugar para un perro en la escalera (4y 5)

4
hijos de la noche, asoman los murciélagos,
tímidas cabezas de sombras citadinas
que huyen de la luz del sol y en rezos
de incansables prostitutas sacian su hambre;

sueños de silencios verdes y marillos
recubren sus espaldas maltratadas.
¿adónde irán después sus navidades?

5
sólo es una noche abierta
junto al cuerpo tembloroso,
mitad oscuridad sobre la almohada;

frágiles tus manos
como el alma parca del ahorcado
en su distante sueño, asoman;

y en el frío caleidoscopio
de los ojos, confusa y pegajosa,
ajena e imperceptible, la mañana.

1985

viernes, 2 de abril de 2010

el lugar para un perro en la escalera (2 y 3)

2
asomo mi corazón por esta puerta
para limpiarlo de sombras,
¡para curarlo de gritos temporales!

asomo mi corazón entre las manos
para sentir su pulso y escuchar su grito,
para beber un sorbo de su risa roja.

3
allá adentro aguardan los desesperados
comedores de uñas,
aquellos los que arañan puertas
y mastican las palabras;
los que pegan en paredes hoy desnudas
recortes de su sombra.

cuando la luz, en eléctrica intuición
se desparrama, sólo entonces, sin temor,
quieren hablar, sueñan que hablan.

1985