sábado, 28 de agosto de 2010

primer soneto de la ausencia

Que no baste un impulso disidente
para hacer de lo andado todo ingrato
si el amor que tuvimos fue un día grato
¿por qué entonces segar hoy su simiente?

Que no acaben los sueños que el demente
dolor tan cruel arroba con maltrato
que lo mismo lastima en su arrebato
que un recuerdo que pudre nuestra mente.

Será el tiempo al final nuestra palabra
―como suyo también es el silencio
y la mano sin llave que no lo abra―.

Por eso es que no abrogo ni sentencio
tu recuerdo que a ratos es quien habla
que de amor se merece más que aprecio.

sábado, 21 de agosto de 2010

te llamaré por tu nombre

Te llamaré por tu nombre
cuando tu nombre ya no alcance
a ser más mi equilibrio

cuando vaguido de ti yo me derrame
por las calles abiertas
como el juego de la lluvia
con los niños mitad polvo, arena

te llamaré por tu nombre
cualquiera que éste hoy sea
no importa si en silencio me respondes

porque sabré que a veces no sobran
ni alcanzan las palabras
para llamarnos y tomarnos
entre los hilos frágiles del sueño

sábado, 14 de agosto de 2010

poema para el nacimiento de la pequeña ixchel


Aquí estás, pues, éste es tu tiempo,
y aunque suena extraño decirlo,
el que queda de nosotros, más se acorta;

aquí estás pues, los ojos hinchados,
la sonrisa guardada, y el primero de tus llantos
soltado a la deriva, como un grito de gaviotas.

Y nos emocionamos contigo,
somos los chiquillos que nacemos
al principio de tu vida;
tu tacto nos azolva el alma.

De nosotros es el juego,
de nosotros son las noches cortas
donde se confunde el miedo.
Porque al final estás aquí, pequeña Ixchel.

julio, 2010.

miércoles, 4 de agosto de 2010

uno a veces

Uno es el hombre...
Jaime Sabines

Uno a veces
nada no sabe
esta eléctrica escalera
a pesar del temor
que nos provoca
nos lleva –hombres
con los pies descalzos-
a su vientre de luz
a su voz de acero

y le llamamos Dios
Ciudad o Ciencia
y le decimos Miedo
para no perdernos más
en sus manazas de piedra
para no llorar inertes
en su regazo aún tibio

“uno es el hombre”
dice un Jaime
"uno es bestia”
nadie dice
mas se piensa

porque Dios es un
pedazo de tierra
una noticia
en domingo
un pájaro que chilla
con un gusano en el pico
un sol que se revienta
en cada noche

porque nadie
puede ver
porque nadie
puede hablar
porque nadie
sabe quién es hoy
ni quién será mañana
en el recuento siguiente

hoy soy televisor
y tú eres perro
hoy soy un desquiciado
y tú mi mente

porque en verdad
no sabes nada
ya sólo eres parte del
temor que hoy nos convoca

Donicá, Amealco, Qro., 1989.