domingo, 28 de noviembre de 2010

coeminotauria (1 y 2)


1 danza

danza
minotauro
bestia
hombre
mitad dolor

que el oscuro
laberinto
de tus ansias
no te pierda

que tu aguda
cornamenta
no se quiebre
en la pared

de un odio
indescifrable


2 laberinto

no será otro laberinto
el final de la muerte
ni el principio del abismo
porque el cielo fue
la broma
que ícaro creyó
a pie juntillas

Imagen de Salvador Dalí: Laberinto.

domingo, 21 de noviembre de 2010

amores disidentes


Un día te amaré sólo en mi nombre
en ese que me guardo casi entero
y saco a ventilar muy pocas veces;
el que externa mis rasgos más sencillos
e inexplicablemente nadie entiende.

Un día te amaré ya en paz, sin sombras,
alejado del vórtice del tiempo,
vuelto infante que juega en el camino
con los viejos recuerdos recabados.

No sé cuánto perdure en sí el amor
―no te extrañes, tampoco lo preguntes―
porque el tiempo es capricho, un mal aliado
que jovial viene y toca hasta tu puerta,
o es el viento que infame la derriba.

Imagen de raqueladh: Un ojo.

sábado, 13 de noviembre de 2010

sin título


Desnudos de los hijos nos quedamos
si en trozos los perdemos,
si ávida de ti la vida arranca de tu cuerpo
un brazo, un ojo, una palabra
y te suelta al aire en ese primer vuelo
del que ignoras si hay retorno.

Temeroso te agazapas
del impuesto que hoy te cobran.

Porque no es la muerte primitiva
aquella que de tajo arranca las entrañas,
la que siega tus arterias y en su mar
de roja ausencia evoca las vacías oquedades;
la que fría se detiene unos segundos
y te dice quedo: ha sido todo.

Imagen de Paloma Rodriguez Prendes: Esta ausencia que respiro.

sábado, 6 de noviembre de 2010

carmen



Tu burla es la que mata, Carmen:
sonora carcajada que revienta el alma
y con celos draga la carne de mis noches contrariadas,
frío que recorre como el viento azul de los abismos;
Es esa tu oración de muerte embravecida.
¿Era acaso necesario lastimarnos?
¿Arrancarnos el amor en más pedazos?
¿Arrastrarnos por el fango pestilente que los celos amalgaman
entre sexos convocados,
entre humores taciturnos de alcohol y tanta furia?
Ah, maldita, cómo duele no estar muerto,
saber el curso fantasma de tus pasos
cuando aún tu sangre, serpiente vengativa,
no ceja de ofrecerme a ti en todos sus sueños.

De: Apuntes de música, ópera.
Imagen: Un momento de la representación de la ópera andaluza Carmen en el Teatro Salvador Távora- REUTERS