miércoles, 15 de diciembre de 2010

otelo


Te repito, amor: no soy celoso. Si mi sangre se revuelve por momentos, es cosa de los astros…, tal vez sea el peso de este clima infame que me asedia, y no soporto, que me pica la piel y tensa los sentidos; que me esculca malicioso el alma. ¿Tiene caso recordar que siempre he sido ejemplo perfecto de lo que es un hombre calmo? ¿Qué me importa a mí el vecino de aquí al lado? ¿O el don Juan que vive enfrente? Y menos el joven abonero al que… Por cierto, la otra tarde me cobró un nuevo pedido… Levántate, alguien te llaman. ¿No escuchas el teléfono? A veces no te entiendo. Me enerva tu silencio. Hace rato que hablo como un loco y tú no dices nada… Insiste. ¿Quién será el bastardo que en el día de tu muerte te reclama?

De: Apuntes de música, ópera.
Imagen tomada de ESCALADA, Otelo.

2 comentarios:

Sandra Ávila. dijo...

Me encantó este aparrafo,me hizo recordar aquellos tiempos en que estudiaba teatro ,recorde el ayer y me llene de bellas sensaciones...un abrazo ,nos leemos.
felicitaciones por el contenido y estetica de la pagina.

josé manuel ortiz soto dijo...

Gracias, Sandra; que bueno que te gustó. La vida también en un gran teatro.

Un abrazo.