domingo, 20 de febrero de 2011

plegaria



Te damos gracias, Señor, por nuestros alimentos, por hallarnos hoy reunidos en esta mesa, por permitirnos saber que a pesar de todas nuestras diferencias, tuvimos el juicio suficiente para no agarrarnos a golpes, para no exigir a gritos una herencia que no existe; por no maldecir ni renegar de los momentos a solas, cuando el fantasma de la soledad ahogaba como una cuerda alrededor de nuestro cuello aún blando; porque cerramos los ojos a las quejas de todas nuestras tripas… Te damos gracias, Señor, por permitirnos venir a esta mesa vacía.

Imagen de Cosme Luna: La mesa.

lunes, 7 de febrero de 2011

a circe


me advertiste del canto de las sirenas, ese que taladra los oídos de los férreos marineros y los lleva a la locura; que atado al mástil fírmemente, su canto no podría perderme; pero olvidaste decir, ¡oh, hechicera!, que era tu voz y tus brazos los que me sujetaban.

Imagen de J. W. Watherhaouse: Circe ofreciendo la copa a Odiseo.