miércoles, 2 de marzo de 2011

sin título

En recuerdo de tío Gerardo, a un mes.
Muerte,
muerte que cansada de morir
a ratos se hace vida
grito que quizás nadie responde
y hurga
y nada encuentra
que llama tantas veces como la terca voz
que en hilos ya no escurre
en el fatuo laberinto
de otras manos
y no hace más que renombrar
su parca desnudez de sombra

Muerte,
álgida oración que se desgaja
y vuelta polvo
amarga si la nombras

7 comentarios:

Adivín Serafín dijo...

Nada queda,
el eco de tu voz ya ha desaparecido,
nuestras lágrimas se alejan.

Blogsaludos

Patricia dijo...

Queremos retener al que se fue. Miramos sus fotos y pronunciamos su nombre. ¿Cómo puede escurrir en la nada el amor?

josé manuel ortiz soto dijo...

Adivín, sólo quedan las palabras, vueltas silencio si no son leídas por nadie.

Un abrazo.

josé manuel ortiz soto dijo...

Patricia, los buenos momentos se conservan por siempre; ellos nos acompañarán hasta que llegue el momento de irnos también, un abrazo.

ROSIO dijo...

Que bonito poema Manuel
Abrazo

josé manuel ortiz soto dijo...

Rosio, que bueno que te haya gustado; he aquí otra de las muchas visiones que debe tener la muerte.
Un abrazo, amiga.

Yvette dijo...

Hola primo. Muy bonito y yo se que mi papa desde el cielo lo lee. Gracias por la foto. Es triste como tu Vida cambia cuando una persona se nos adelanta. Pero un dia nos uniremos para ya no separarnos mas. Un abrazo!!