sábado, 14 de mayo de 2011

i-xi


i
líquida es la luz
y el día angosto
si una lluvia tersa
se derrama
entre la piel
y el abismo
y quedas tú
en sus litorales

ii
corre
sin la prisa
sin el deseo
de ser sombra
húmeda etiqueta
de la piedra
sólo un viento
frío y claro

iii
cierras tu ojo
el pardo
el extraviado
el tembloroso
el bastardo
el engañado
el ausente
el tuerto
el ciego
el que nunca
mira porque sabe
que la vida es otro sueño

iv
¡calla!
―hijo de puta―
que el silencio
es un río
de frágiles ausencias
y a solas
se desborda

v
rojo demente
el voraz principio
de tu vértice
cuando se prende

vi
eclipse agazapado
la mañana
la noche
el día
el sin tiempo
de todos los relojes

vii
¿vuelves?
―no pregunto
y siento
que la espuma
se derrama
un líquido
temblor
que gime
entre mis manos

viii
¿vuelves?
hoja frágil
hojarasca
desnuda
cama
vertical
para el sueño
de mi cuerpo

ix
sobria
era la luna
en el cristal
reflejo
contenido
de mareas
y de lobos

x
loco
el sol
―lo sé―
pero calienta
mis páginas
friolentas

xi
tibia era la luz
de su mirada
grave el mar
de su silencio

Imagen de Alejandro Gamero.

2 comentarios:

Cristian Marcelo Sánchez dijo...

Estimado José Manuel: Vive la poesía en estos poemas breves y extraordinarios, me ha encantado su consistencia, su profundidad.
Un abrazo fraterno

josé manuel ortiz soto dijo...

Cristian: gracias, por tu comentario. No soy muy dado a los poemas de gran extensión y prefiero la poesía breve, así como brochazos que el lector complementa con su lectura.