viernes, 10 de agosto de 2012

apunte


La tarde era una cortina tenue de lluvia, un grito de silencio bocabajo, un río de luz grisácea a la deriva; eras tú con pasos líquidos de sombra y alma desandada, con un toque de vino tinto y chapata en la voz de un libro.


Imagen tomada de la red.

2 comentarios:

Cristian Marcelo Sanchez Cascante dijo...

Estimado poeta, es un hermoso poema, sencillo, claro, conciso

josé manuel ortiz soto dijo...

Cristian, gracias por tu lectura. El objetivo personal, al menos en esta etapa de escritura, es sintetizar, que sea el lector quien expanda el poema.

Un abrazo.