Tuyos eran los ángeles de barro
que en mi calma nocturna había logrado
hacer a tu imagen, ¡fantasma soñadora!
Y me elevé cual un triste fantasma
con mirada y alas de silencio
en tu espacio de musa protectora.
Porque fui de barro y tú mis alas.
2 comentarios:
Anónimo
dijo...
Como siempre un lujo leerte, tu manera de escribir tiene un sello particular y una garantia indudable.
2 comentarios:
Como siempre un lujo leerte, tu manera de escribir tiene un sello particular y una garantia indudable.
Zita
"...musa protectora.
Porque fui de barro y tú mis alas. "
Tal vez con el subconsiente llamamos a nuestro destino.
R
Publicar un comentario