Un canto para ti, que mudo de razones,
apenas las palabras nos alcancen,
y cortas de los brazos sean sus dedos
ventosas de silencios y gritos ajustados;
potestad de acero donde el agua amansa
uno a uno, entre lazos de ausencia, los temores.
Un canto para ti, que mudo de razones,
no aguardes si asomas a la calle y pegas
como un loco la carrera, como un ave
que reniega de la jaula y las pasiones
mas dobla el corazón de mil maneras
mientras sea por los pliegues correctos.
2 comentarios:
como siempre, es un placer leer lo que ecribe.
saludos y un abrazo
rodrigo
Gracias, Rodrigo. También un fuerte abrazo.
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